Es un chai latte adaptado al paladar argentino. Su aroma es suave, a dulce de leche con notas de vainilla y canela. El toque de jengibre y cardamomo aportan notas levemente picantes, creando una taza de carácter suave y equilibrado. Es la opción para los más golosos. Perfecto para probar frío o frozen en verano.

Peso: 376 grs.